Barbara Correa

CICAD imparte capacitación "Una respuesta basada en la fe ante las drogas y el reclutamiento delictivo de jóvenes" en colaboración con ISSUP Perú.

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Opening faith training Peru

Del 21 al 24 de septiembre de 2026, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en colaboración con ISSUP Perú, impartió la capacitación titulada "Una respuesta basada en la fe ante las drogas y el reclutamiento delictivo de jóvenes" en Lima, Perú. La actividad se llevó a cabo en el marco de la Conferencia Anual del Capítulo ISSUP Perú y congregó a líderes religiosos, agentes pastorales y representantes de organizaciones de la sociedad civil de todo el país.

La capacitación reunió a agentes pastorales, representantes de organizaciones de la sociedad civil y líderes de organizaciones religiosas comprometidos con el apoyo a poblaciones vulnerables y el fortalecimiento de los factores de protección en sus comunidades. Los participantes representaban una amplia diversidad de tradiciones religiosas e iniciativas comunitarias, creando así un espacio único para el diálogo, el aprendizaje y la colaboración.

El programa se diseñó para fortalecer la capacidad de las organizaciones religiosas para abordar dos desafíos interconectados que afectan a las comunidades de toda la región: el consumo de sustancias y el reclutamiento de jóvenes por parte de organizaciones criminales. Mediante un enfoque basado en la fe y centrado en la comunidad, los participantes exploraron estrategias prácticas para prevenir conductas de riesgo, fortalecer las redes de apoyo y promover el desarrollo saludable y la integración social de niños, adolescentes y jóvenes adultos.

A lo largo del programa de cuatro días, los participantes analizaron cómo las organizaciones religiosas pueden contribuir a los esfuerzos de prevención aprovechando la confianza que generan en las comunidades, sus amplias redes de alcance y su capacidad para brindar acompañamiento continuo a personas y familias. El contenido formativo destacó el papel fundamental que desempeñan las comunidades de fe en el fomento de la resiliencia, la promoción de valores positivos y la creación de espacios seguros donde los jóvenes puedan desarrollar un sentido de pertenencia y propósito.

La capacitación también brindó una oportunidad para que los participantes intercambiaran experiencias, debatieran sobre los desafíos que enfrentan en su labor cotidiana e identificaran prácticas prometedoras susceptibles de adaptarse y replicarse en diversos contextos locales. Las discusiones interactivas y los ejercicios grupales fomentaron la reflexión sobre los factores sociales, familiares y comunitarios que contribuyen a la vulnerabilidad, al tiempo que resaltaron las fortalezas y los recursos existentes en las comunidades de fe para apoyar las iniciativas de prevención e intervención temprana. Además de desarrollar conocimientos y habilidades individuales, los participantes exploraron oportunidades para una cooperación continua y destacaron la importancia de esfuerzos coordinados para responder eficazmente a los desafíos cambiantes que enfrentan los jóvenes en toda la región.